¿Es necesario sustituir un relé o un contactor después de un daño causado por el agua?
Si un relé o un contactor entra en contacto con agua limpia o sucia, ya no se garantiza un funcionamiento fiable.
Puede producirse corrosión en los contactos y conductores, especialmente en combinación con suciedad o sales. Aunque el componente parezca volver a funcionar después de secarse, sigue existiendo el riesgo de daños ocultos.
Un relé afectado por la humedad puede fallar de forma impredecible, atascarse en una posición de conmutación o transmitir señales defectuosas. También existe el riesgo de cortocircuitos internos o arcos eléctricos, especialmente en aplicaciones de alta corriente. Estos fallos no solo ponen en peligro la seguridad operativa, sino que también pueden provocar daños considerables.
Por este motivo, siempre es mejor y más seguro sustituir un relé o contactor afectado. El coste de un dispositivo nuevo es relativamente bajo, mientras que los costes potenciales debidos a fallos o daños consecuentes pueden superar muchas veces los costes de adquisición. Esta es la única forma de garantizar la calidad y la fiabilidad habituales a largo plazo.